Nuevos terrenos cultivables, ¿buena noticia? - GenÉthico
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Nuevos terrenos cultivables, ¿buena noticia?

Muchos empezarán a ver beneficios del cambio climático, disfrazados de ventajas. La semana pasada se podía leer “El Cambio climático fertilizará millones de hectáreas en las zonas frías del planeta” lo que supone zonas potencialmente cultivables que ahora mismo no existen.

Parece positivo: más zona para cultivar teniendo en cuenta el crecimiento de la población junto con el aumento de la esperanza de vida, pero….¿realmente, nos hace falta más terreno?¿no tenemos alimentos suficientes para cubrir las necesidades alimentarias de la población mundial? Nada más lejos de la realidad. Un tercio de los alimentos que producimos van directamente a vertederos.

Datos de la FAO

Si contextualizamos un poco más, según datos de la FAO, para el 2050 se estima una población mundial de 9.300 millones, por lo que la agricultura (siguiendo los parámetros actuales) tendría que pasar de 8.400 millones de toneladas a casi 13.500 millones de toneladas por año.

Muchos verán “el beneficio” del cambio climático para poder cultivar patatas, maíz o trigo en lo que antes eran bosques boreales canadienses o grandes laderas siberianas. Sin embargo, la FAO también prioriza la necesidad de tener una visión común de la alimentación y la agricultura sostenible donde se tengan en cuenta aspectos sociales, económicos y ambientales para garantizar dicha sostenibilidad. Olvidar o no priorizar alguna de las áreas compromete directamente la sostenibilidad de las demás.

Además, hay que tener en cuenta el propio ciclo de vida terrestre, la forma de producción debe cambiar ya que también se estimaba que en torno al 70% de los cereales que se producen son para que la industria ganadera pueda alimentar al ganado.

Principios en los que fundamenta la FAO una alimentación y agricultura sostenible:
    1. Mejorar la eficacia en el uso de los recursos.
    2. Actividades directas para conservar, proteger y mejorar los recursos naturales.
    3. La agricultura debe proteger y mejorar los medios de vida rurales y el bienestar social.
    4. Reforzar la resilencia de las personas, comunidades y ecosistemas.
    5. Mecanismos de gobernanza responsable y eficaces.

Según uno de los últimos trabajos publicados en la revista científica PLoS ON, desarrollar agricultura en estas grandes áreas liberaría cantidades alarmantes de carbono de los suelos. La coautora del estudio y ecologista, Lee Hannah, de la organización “Conservation International”, junto con el resto de autores de este trabajo, estiman que entre el 25% y el 40% de todo el carbono atrapado en esa tierra se podría liberar a la atmósfera en los primeros cinco años de labranza. Esto supondría 177.000 millones de toneladas de carbono, equiparable al total del CO2 que emitiría EEUU en 119 años si mantiene el ritmo en el que lo hace hoy.

Otros impactos negativos

También tenemos en cuenta el mayor temor de los científicos que es el deshielo de una gran franja de tierra permanentemente congelada (el permafrost). Dicho deshielo liberaría una gran cantidad de gas metano cuyo efecto invernadero es 25 veces más potente que el del CO2.

Todo ello sin hablar de otros impactos negativos como que 1.200 millones de personas dependen del agua que discurre en esas zonas. La introducción de cultivos no sólo requeriría de ese agua, sino que sus pesticidas y fertilizantes afectarían a su calidad.

A esto se añade el impacto brutal que tendría sobre la biodiversidad ya que muchas de estas zonas se han protegido al no existir interés agrícola o ganadero por ellas. Se calcula que al menos 1.361 de las llamadas “áreas clave de biodiversidad” se verían seriamente afectadas si se permitiera cultivar en ellas. Lo cual permitiría de nuevo la especulación, el control por parte de muy pocos y, por tanto, perpetrar los problemas ya detectados y por los cuales la ONU ha desarrollado 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Debemos recordar que para que un desarrollo sea realmente sostenible debemos contemplar tanto la parte ambiental como la parte social, y que una sin la otra no tienen sentido y están condenadas al fracaso.

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