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La ropa laboral también forma parte de la industria textil

Hemos hablado ya de la industria textil, de su alto impacto medioambiental y de cómo debe evolucionar para formar parte de la evolución hacia el Desarrollo Sostenible.

Es cierto que siempre que pensamos en la industria textil se nos viene a la cabeza el sector de la moda, tendencias, el low cost o el fast fashion. Sin embargo, gran parte de nuestra vida nos la pasamos trabajando y son muchas las profesiones y oficios que requieren de ropa laboral específica.

¿Tenemos en cuenta la sostenibilidad para este tipo de prendas desde sus tejidos, confección, producción o desperdicios?

Para adentrarnos un poco más en materia, hemos pedido opinión a nuestros amigos de Circoolar, Celina Tamagnini y Luis Ribó. Su proyecto es local y tiene como premisa dotar a las empresas de ropa de trabajo sostenible y ética.

¿Creéis que realmente existen tejidos y tinturas sostenibles o el problema real está en la producción y en la distribución?

Actualmente existen tejidos que son más sostenibles, por ejemplo, aquellos elaborados con materiales eco-friendly porque han utilizado materiales reciclados o respetuosos con el medio ambiente.

Un ejemplo de reciclado sería el poliéster procedente de botellas PET recicladas. Es decir, en este caso, el residuo (botellas PET) se convierte en recurso, evitando así que acabe flotando en nuestros océanos o incinerado en vertederos. Según la WRAP de Reino Unido, el poliéster reciclado proveniente de botellas PET se consideraría uno de los más sostenibles porque aprovecha un residuo existente y lo convierte en otro material reutilizable.

Cuando hablamos de materiales respetuosos, el algodón orgánico sería un ejemplo, ya que en su obtención se produce un menor consumo de agua, energía y emisiones de CO2.

Eso sí, tenemos que ser honestos y admitir que es IMPOSIBLE ser 100% sostenible en la industria, o deberíamos ir todos vestidos de color blanco, crudo o gris.

¿Creéis que la moda, en general, elabora diseños contemporáneos para evitar la estacionalidad de las prendas y reducir por tanto las colecciones o es algo que se está iniciando ahora? ¿Influye por tanto la durabilidad de las prendas en su sostenibilidad?

Nuestro foco se centra en la ropa laboral, con lo que poco podríamos aportar en materia de tendencias en el B2C o ropa a consumidor final.

En cuanto a ropa laboral, somos más que conscientes que el uso del poliéster está demasiado extendido en este sector, principalmente debidos a ser más duradera y resistente. No obstante, siempre se puede dar pasos hacia ropa laboral ecológica con pequeños aunque significativos avances. Por ejemplo, si la composición de la ropa laboral es mayoritariamente de poliéster, podría hacerse con poliéster reciclado, evitando que al menos unas 15 botellas PET* sean vertidas al mar. O bien, intentar ir modificando esas composiciones hacia fibras naturales o biodegradables.

*Cálculo para un delantal con peto.

¿Tenéis un circuito que sirva para volver a tener tejido a partir de prendas que se desechan y, por tanto, cerrar el círculo?

La circularidad y el residuo cero es el pilar fundamental de Circoolar. Conseguir cerrar el círculo es una de nuestras obsesiones y lo más importante, lo que dio nombre a la marca Circoolar. Piensa que cada año más de 900.000 toneladas de residuos textiles acaban en los vertederos de España y aquellos procedentes del B2B tienen su parte de protagonismo en esta triste historia.

Al trabajar con empresas como clientes, podemos tener más controlado el reciclaje de las prendas (menor dispersión, mayor control). Firmamos un acuerdo con nuestros clientes a través del cual se comprometen a devolver las prendas al final de su vida útil para que nosotros garanticemos su entrada en un gestor de residuos textiles donde se les dará una segunda vida, desde convertirse en hilo y tejido nuevamente, a convertirse en relleno de cojines, o aplicarse a otras industrias como podría ser la automovilística.

¿Habéis conseguido tejido local o, por el contrario, tenéis que comprar fuera una parte, ya teñido y con tintes lo más ecológicos posibles? ¿Usáis excedentes de tejido de empresas locales?

Cuando fundamos Circoolar nos comprometimos a que al menos un 75% de la cadena de suministro sería en suelo europeo. Actualmente estamos en un 95%.

La industria local ha hecho increíbles avances en materia de sostenibilidad en los últimos años, tanto en el uso de material reciclado, como también en tinte, estampación… Tenemos varios acuerdos con partners locales que son proveedores de grandes marcas a nivel global y europeas, porque tienen controlada la cadena de suministro y trabajan con certificaciones y transparencia que encajan con nuestros valores (un “must” para nosotros).

Otro aspecto interesante que descubrimos y hemos ido potenciando con nuestros proveedores es la recuperación de textiles que estaban destinados a ser enviados a vertederos y/o ser incinerados. (Excedentes de grandes pedidos que ya no tenían salida)

Es lo que denominamos “pre residuos”. La verdad, y si te somos sinceros, recuperar este tipo de tejidos no era nuestra idea original, pero viendo la contribución a la reducción de excedentes y residuos, los incorporamos a nuestra oferta “sostenible”, generando así también un impacto medioambiental positivo.

¿El patronaje, corte y confección de las prendas se hace en España? ¿Quiénes lo hacen? ¿Habéis conseguido no sólo producir aquí, sino que además tenga un componente social, como por ejemplo, trabajar con minorías o colectivos en riesgo de exclusión?

Sin duda, este punto es otro de los pilares fundamentales de Circoolar. La sostenibilidad aplicada al textil no sólo debe ser medio ambiental, sino también social y más en un sector con tanta mala práctica en materia social.

Desde el minuto 0 teníamos la certeza de que era posible dar trabajo a entidades como Fundación Roure o Fundación Ared que dan segundas oportunidades a personas en riesgo de exclusión social, especialmente mujeres.

La propia dinámica de la industria nos ha llevado a comprar barato sin ni siquiera plantearnos quien ha confeccionado nuestras prendas y, sobretodo, bajo qué condiciones. Detrás de cada prenda se encuentran las manos de una persona, una historia humana.

La transparencia en el momento de confeccionar las prendas es de lo que más orgullosos nos sentimos. Invitamos a los clientes a visitar los talleres cuando se está produciendo su ropa laboral ecológica, conocemos las historias de esas personas y valoramos el trabajo que hay detrás de cada una de las prendas Circoolar.

Hace un tiempo leí una frase que decía que cuando se compra una prenda muy barata, es tan pobre el que compra como el que la confecciona.

También es cierto que para grandes producciones, que nuestros talleres sociales no podrían asumir, trabajamos con proveedores en Portugal y Marruecos. Para estos casos, es un imperativo que dichos proveedores cumplan los estándares y condiciones dignas de trabajo, sueldo, desarrollo,.. para sus trabajadores.

Sabemos que la producción y la logística son un gran reto tanto para el impacto negativo medioambiental que se produce, como en ese proceso ético, ¿habéis podido resolver estos dilemas o estáis en ello?

Gracias a que tenemos una cadena de suministro transparente, nos gusta hacer el ejercicio de reflexión con vosotros y también con nuestros clientes. Solo por mencionar la diferencia, si la prenda es confeccionada en Asia, el precio de coste se lleva solo un 3-4% de mano de obra y entre un 25-30% de coste de transporte, sin mencionar el impacto medioambiental asociado al viaje. Una prenda hecha en nuestro país, se lleva entre un 40-50% del precio de coste, con las garantías de que se ha pagado un salario y condiciones dignas de trabajo.

¿Y si volvemos a confiar en las manos de nuestros vecinos de la ciudad o de nuestros países europeos con mayor trayectoria en el sector textil, garantizando trabajo y salarios dignos, e impactando lo menos posible en el medioambiente?

Saber que la prenda que vistes tiene un origen en un material reciclado o respetuoso con el medio ambiente, que ha estado confeccionada por ejemplo por Marie Elen, mujer senegalesa llegada a España hace años que gracias a Fundación Roure ha conseguido una segunda oportunidad, y que además, la prenda tendrá una segunda vida y será residuo cero, hace que la prenda adquiera un valor más que significativo. Un valor que hace que la persona que la viste se sienta orgullosa de vestirla y de formar parte de una empresa comprometida con la sostenibilidad social y medioambiental a través de su vestimenta laboral.

Es posible apostar por la sostenibilidad a través de cómo vistes a tu negocio. Es simplemente pasar del low-cost al know-cost. Plantearte, saber y ser consciente de qué material está hecha la prenda que vistes, qué historia humana hay detrás y qué sucederá con esa prenda una vez no la tengas que vestir más.

¿Cuál ha sido la problemática más difícil de resolver que os habéis encontrado en todo este camino y cómo lo habéis solventado?

Lo más problemático para nosotros está siendo el poder gestionar un stock finito. Es decir, dado que la materia prima reciclada y orgánica es más costosa, conviene adquirir grandes volúmenes. Por lo tanto, los tejidos eco-friendly (reciclados u orgánicos) cuentan con pedidos mínimos muy elevados.

En otras palabras, la propia dinámica obliga a comprar pedidos mínimos que se escapan a los pedidos pequeños.

No obstante, contamos con proveedores con los que trabajamos estas cantidades porque han visto que una empresa como Circoolar será impulsora de su línea de sostenibilidad. Por ello, deciden invertir para conseguir precios competitivos con pedidos más razonables. Y en esta materia estamos intentando avanzar. Creemos que toda empresa, grande o pequeña, tiene el derecho a vestir sostenibilidad y a generar un impacto social y medioambiental positivo en su forma de vestirse.

Desde GenÉthico sabemos que el compromiso de las empresas que nacen con un propósito de impacto positivo no es sólo quedarse en las ideas y aprendizajes iniciales, sino que esa ética y sostenibilidad empresarial hacen que estemos en un aprendizaje constante para siempre hacer más por el cuidado del planeta y de las personas.

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